Hola! tiempo sin subir capi x.X siento mucho la demora pero no habia tenido ni tiempo ni internet jeje. Pero aqui esta el capitulo 10 espero y les guste n.n
Un beso es el primer paso para jamás olvidarte.Capitulo 10 ¿Qué haces aquí? Desperté temprano, debido a que la alarma del despertador sonó. Si que extrañaba cuando la luz del sol entraba por mi ventana y me despertaba. En cambio, ahora, tenía que oír todos los días la espantosa melodía de mi despertador.
Me alisté para ir a la escuela, tenia que llevar a Tarquin primero y ya era algo tarde así que lo hice tan rápido como pude. Él me espera ya con la mochila puesta, cuando bajé las escaleras fui a la cocina y tomé un pedazo de pan y corrí con este en la boca hacia la moto.
-¿Por qué no me quiere llevar mi tía? –preguntó al ver la moto de nuevo con temor en su rostro.
-Anda sube se nos hace tarde Tarquin. –Le regañé para que subiera pronto.
Trató de replicar pero le aventé el casco mientras el portón se abría. Subió. Pasamos por la casa del señor Swan y observé un volvo plateado fuera de la casa y a algunas personas dentro, seguro que era su familia. Seguí mi camino cuando vi la hora de reloj y aumenté la velocidad. De seguro llegaría tan tarde como siempre y solo por quedarme como boba viendo las casas y por haberme quedado dormida…
Toqué tres veces la puerta del salón de lengua de seguro el profesor me regañaría de nuevo o tal vez no me dejaría entrar. Bufé. La puerta se abrió. El profesor me miró, sonreí apenada como siempre. Negó con la cabeza y se hizo a un lado dejándome pasar después de todo la puntualidad no era mi punto fuerte.
Me senté en el mesa-banco de siempre y vi a mis amigos mientras estos hablaban entre si. Estaba poniendo atención a la clase cuando Richard me habló. Volteé a donde se encontraba y él me saludó con la mano mientras que en su rostro se dibujaba una media sonrisa.
-Que puntual eres. –se burló, rodé los ojos para sonreír después .
-Verdad. –respondí siguiéndole el juego mientras le sacaba la lengua.
Tiempo atrás había superado lo de Jacob y había soportado ir conmigo hasta La Push cuando se lo pedía y aun que había algunas indeferencias entre ambos ya no eran como antes, por lo menos ahora se podían soportar mutuamente. Pero siempre había por lo menos alguna discusión al final del día lo que hacia que regresáramos a Forks aun cuando no quería.
-Vamos a ir hoy. –preguntó algo indiferente.
Le miré a los ojos y observé en sus ojos azules arrepentimiento por haberme preguntado. Negué con la cabeza mientras él suspiraba aliviado. Hoy tenía que ayudar a mi tía con algunas cosas y no tenia tiempo para salir aunque quisiera ir con toda mi alma. Estaba segura de que Leah estaría con mi hermanito todo el tiempo que pudiera aun en contra de mi voluntad ya que Sandra ya le había tomado cariño a pesar de mis negaciones y enojos los cuales ella llamaba
celos de hermana.
Bufé al recordarla. Nadie me veía por lo cual pasé desapercibida. Richard ya no me miraba. Miré el pizarrón y empecé a apuntar todo lo necesario. Abría examen la próxima semana, lo bueno es que esto de la lengua si era mi fuerte a pesar de siempre llegar tarde.
Muy bien después de eso nada interesante pasó solo que la próxima semana estaría tan estresada con los exámenes que dudaba mucho de que pudiera ir a visitar a Jacob a La Push. Pasé desapercibida durante mi trayecto a la penúltima clase, los chicos habían desaparecido de mi vista desde el almuerzo. Paz y tranquilidad. Eso es lo que sentía en estos momentos cuando estaba sola. Soledad. A veces mi fiel compañera.
-¡Miranda! –De pronto escuché como gritaban mi nombre.
Bien el trayecto a la última clase no seria igual de solitario. Giré y pude observar a Vanesa corriendo hacia mí. Me hice a un lado. Vanesa chocó contra su hermano que venia platicando con una chica de cabello oscuro. Levanté una ceja. ¿Quién era? La chica volteó a donde estaba yo y mis ojos se abrieron completamente. Acaso era ¿Priscila? espera unos momentos… ¡¿mi prima?!
-Pero ¿que haces aquí? –le pregunté cuando ordené mis pensamientos.
-Solo vine a visitarte. Tía Sandra dijo que estabas aquí y no soportaba la idea de esperar así que decidí venir a darte una sorpresa. –contestó mientras me sonreía.
-Me la encontré en el camino cuando te andaba buscando. –comentó Richard sacándose a su hermana de encima.
Yo solo moví la cabeza en forma de negación nunca cambiarían pero igual así les quería a los tres.
-Bien yo tengo que ir a clases, que no puedo llegar tarde esta vez. –comenté cuando vi la pequeña discusión que se empezaba a formar entre los gemelos.
-¿Y que haré yo? –me cuestionó de nuevo Priscila.
Paré en seco, bien y ahora ¿Qué iba a hacer con ella? Me interrogué mentalmente, miré a Richard suplicante.
-Bien, me encargaré de ella. Después de todo tengo la clase libre. –me dijo resignado.
-Gracias ¡Te debo una! –comenté mientras corría a la próxima clase dejando atrás a los tres.
Correr había sido buena idea por que había podido llegar a tiempo y no había sufrido ningún regaño a pesar de la regla de no correr por los pasillos. Aun no podía comprender esa regla.
-“Bien esta es la última clase del día no te distraigas a pesar de que afuera te espera tu prima que ha venido desde México… no te preocupes por ella, Richard la cuidará bien, no hay de que preocuparse” –pensé mientras dejaba escapar un suspiro de alivio al analizar la situación en la que estaba.
-Señorita Hope… ¡Señorita Hope! –escuché como me regañaba la profesora.
Di un respingo en mi silla al ver su mirada sobre mí. Me disculpé mientras abría mi libro para empezar a leer desde donde me indicó la maestra. Y entre disculpas y regaños por mis distracciones se acabo la clase.
-Al fin –susurré al oír la campana que indicaba el final de las clases.
-No olviden que el lunes tienen examen así que espero que estudien. –hablaba la maestra mientras yo aguardaba mis útiles en la mochila.
Si que era desesperante que me recordaran cuando eran los exámenes. Bien la próxima semana no tendría ni la más mínima oportunidad de ir a visitar a Jake eso estaba más que confirmado. Cuando me levanté de mi pupitre divisé en la puerta a mi prima junto con Richard y Vanesa. Me acerqué a ellos mientras una media sonrisa fingida surcaba mi rostro no estaba para nada de buenas con toda la presión de los exámenes próximos. Era miércoles y tenía el tiempo suficiente para estudiar pero al mismo tiempo no quería dejar de visitar a Jacob y menos estar tanto tiempo cerca de Leah.
Estando ya en el estacionamiento le agradecí de nuevo a Richard por haber cuidado a mi prima y, junto con su hermana, desaparecieron de nuestra vista. Priscila se subió a su coche mientras le decía que se adelantara ya que yo tenia que ir a recoger a Quinn ella aceptó gustosa y su auto arrancó, segundos después yo arranqué en mi moto en dirección opuesta a la de ella.
Llegué a la casa y aventé el casco tan fuerte como pude a una de las esquinas de la cochera ¡Ese Tarquin me las iba a pagar! Dejarme esperando por más de 15 minutos fuera de la escuela y sino hubiera sido por su amigo hubiera esperado más allí afuera. En cuanto viera a ese niño rebelde le iba a regañar y más sabiendo con quien se había ido. Esa Leah le había lavado el cerebro a mi pobre hermanito ¡maldita imprimación! ¡Maldita Leah! ¡Maldito el día en que Jacob se le ocurrió llevar a Leah tan enfadada! Y podía maldecir a más gente pero al ver aun el volvo en la casa de Charlie una curiosidad se hizo presente en mí. Cerré el portón de la cochera y me fui corriendo a la cocina donde seguro estaría mi tía junto con Priscila…
Mis pasos se detuvieron al escuchar voces desconocidas al otro lado de la puerta que daba a la sala principal. Entré a la sala y pude ver a Sandra y a mi prima platicando con el señor Swan junto con lo que parecía su familia. ¿Serian los dueños del volvo?
-Buenas tardes. –saludé tratando de sonar cortes mientras me acercaba a mi familia y como lo pensé ni rastros de Tarquin.
Miré a cada invitado y no sabía por que pero no me inspiraban mucha confianza presentía que no eran normales y mi instinto decía que me alejara, pero mi cabeza recordaba los modales que había aprendido hacia años gracias a mi madre. ¡Al diablo con los modales! Mi madre había muerto hacia más de 6 años. Me disponía a salir de aquel lugar cuando me fije en la niña que parecía la más joven que se encontraba con los chicos que acompañaban a Charlie. ¿Quién era? Me pregunté al mirarla eran tan bonita y se parecía al chico que estaba a su lado pero tenia unos hermosos ojos color chocolate. Desvié la mirada y me acordé de que no sabia ninguno de los nombres de las personas que estaban frente a mí excepto del señor Swan y ellos tampoco. ¿Y pensaba irme así? Wow jamás me había pasado, debía de haber algo realmente grande que me impidiera hacerlo.
Sacudí la cabeza, eres una tonta Miranda ¿que te pueden hacer? Son simples personas que te vienen a visitar y tú quejándote, me regañe mentalmente.
-Siento no haberme presentado. –comenté cuando un silencio se formó en la sala. –Soy Miranda la sobrina de Sandra. –me presenté, y sinceramente me sentí una estúpida ¿Cómo había podido olvidar presentarme?
Suspiré al sentir todas las miradas sobre mí, la pequeña me sonrió y yo le devolví la sonrisa. No me gustaba ser el centro de atención.
-Tú debes ser la amiga de tío Jake. –comentó mientras yo me quedaba de piedra ¿Era su tío?
-S-si soy yo. –Respondí a su pregunta. -¿Es tu tío? –no pude evitar preguntárselo Jacob no me había hablado de que tenia una sobrina y sinceramente no se parecían ni una pizca.
-No somos familia de sangre –contestó el chico a mi pregunta no formulada como si pudiera leer mi mente.
-Mira hija ellos son los Cullen. –Comentó mi tía cuando vio que ya nadie iba a decir nada evitando así caer en un silencio incomodo.
Yo iba a decir algo cuando de pronto se escuchó la puerta principal abrirse.
-Bien aquí huele a sanguijuela. –dijo la voz que acababa de atravesar la puerta principal y esa voz si que la conocía y muy bien desgraciadamente.
Mis manos se convirtieron en puños y me dirigí a la puerta principal en busca de la dueña de la voz.
-Leah Clearwater –gruñí su nombre entre dientes al verla y vi como arrugaba la nariz como si en la casa hubiera algún olor que le disgustara.
-Eh... hola Miranda.
Dirigí mi mirada al dueño de la voz y observé a mi hermano pequeño detrás de Leah algo nervioso. Fui hacia él y le sostuve en brazos como niño pequeño.
-Sinceramente esperaba que me regañaras. –Volvió a decir mientras lo dejaba en el suelo.
-De esta no te salvas. –pronuncié en un susurro mientras mi mirada volvía hacia Leah.
Le miré fulminante pero me di cuenta de que ni siquiera me ponía atención y esto me enfureció más pero al mismo tiempo me entró una nueva curiosidad sobre que era lo que la mantenía tan entretenida. Caminó hasta la sala donde se encontraban los demás y pude ver que su mirada se volvía acida al ver a los Cullen.
-Vaya no me equivoqué, aquí huele a sanguijuela. –habló mientras veía a cada uno de los invitados.
Los miraba fulminantes en especial a la otra chica.
-Bella cuanto tiempo. –volvió a hablar, sarcástica, Leah.
Al parecer Bella no era alguien que le cayera de todo bien a Leah y esto me agradaba y mucho. Podía llegar a realizar varias maldades para fastidiarla y al parecer una de ellas sería mantener una buena relación con Bella. Mi cabeza empezaba a formar varias maldades hacia
"mi cuñadita" en este momento ya que estaba realmente enfadada con ella. Sacudí la cabeza alejando todas estas ideas.
-Bien aquí todo mundo se conoce menos yo. –Comenté juguetonamente mientras que todos se me quedaban viendo y yo simplemente me limité a sacar la lengua. –Vamos a recorrer la casa.
Había dicho a la pequeña para distraerla de tantas discusiones que se formaron en la sala al llegar Leah. Ella me siguió tan feliz como lo haría Tarquin, al parecer ambos tenían la misma edad, pero Quinn era un poco más serio y él no daría saltos como bailarina por todas partes. Sonreí burlona de nuevo al imaginarme a Quinn caminando como lo hacia aquella pequeña y al verlo tan serio y sin ninguna expresión en su rostro me di cuenta de la realidad: Él jamás lo haría, después de todo era más maduro que cualquier chico de su edad incluso a veces más maduro que yo aunque tenia sus facetas de niño pequeño cuando estaba cerca de mí o incluso cerca de Jake pero aun teniéndonos cercas estas continuaban siendo muy escasas. Mi sonrisa disminuyó hasta volverse una media sonrisa y, junto a la pequeña, me dirigí hacia el segundo piso donde había varias cosas por enseñarle en especial la vista que se formaba tras mi ventana…
Continuará...Como siempre...la pregunta del millón: ¿Les gustó?
jajajaja espero que si

ya tengo el siguiente capitulo solo espero su reaccion hacia este capi

para subir el siguiente jeje bien sin nada más que decir me voy... bye!! cuidense, l@s quero mucho n.n...
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Fue mi primer beso
el tuyo no lo se
lo que si se
es que jamas te olvidare...
Miranda Hope...***Pao_Aiku!
**Taylor es Jacob digan lo que digan.
*Tay is Jake 4ever!
